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martes, 11 de octubre de 2011

Cardumen hacia el firmamento


Una fotografía en la que lentamente he desaparecido,
una imagen como un recuerdo
que ya no me pertenece.

Sueños extraviados en distancias inútiles,
mientras tu boca;
fuente de cardúmenes en fuga,
disipa con la corriente
todo rastro de mí.

Amapola, toca tu rostro
pero la mano se hunde en tu desierto,
metamorfosis - pantano hambriento.

O nieve o hielo o vidrio
          Incrustado en mi cuerpo.
O ácido sulfhídrico
        Envenenando el firmamento.


miércoles, 27 de octubre de 2010

El infierno en mis entrañas

Es el infierno que cala en mis entrañas;

Como la sombra que se monta en mis ganas
El abismo que arremete contra mis acciones
Un demonio que arde sin tiento
El huracán que toca tierra
La llaga que nunca sana
Las luces en la oscuridad
El unicel rechinando en tu oreja

Dolor punzante y expansivo,
abominable y corrosivo...

Y sin embargo
Es el infierno que cala en mis entrañas;

El oxígeno que en silencio pide mi alma
pasión de mis pasiones
máquina del tiempo.
Crímen pero no castigo
Pesadilla interminable,
cometa sin rumbo.

Salvación y libertinaje,
orgía y carnaval...

Es el infierno que cala en mis entrañas;
principio y fin de mi espiral.


miércoles, 20 de octubre de 2010

Nacimiento del Anticristo

Adso de Montier-en-Der (siglo X)
Libellus de Antichristo

El Anticristo nacerá del pueblo de los judios (...) de la unión de un padre y una madre como todos los hombres y no, como dicen algunos, de una sola virgen. Será pues, enteramente concebido en el pecado, en el pecado nacerá. Al comienzo de su concepción el diablo entrará en el útero materno, por virtud diabólica será alimentado en el vientre de la madre, y el poder del diablo estará siempre con él. Y así como en la madre de nuestro señor Jesucristo descendió el Espíritu Santo y lo llenó de su virtud, de modo que fuese concebido de Espíritu Santo y que santo y divino naciera, así el diablo entrará en la madre del Anticristo y la colmará por completo, la circundará, se apoderará de ella, la poseerá por dentro y por fuera de modo que, gracias a la cooperación diabólica, ella lo conciba por obra de hombre y el que nazca sea totalmente inicuo, malvado, corrupto. Y por esto será llamado hijo de la perdición (...) Dispondrá de magos, brujos, adivinos y encantadores que, por inspiración diabólica, lo educarán en todas las iniquidades, falsedades y artes maléficas.